FUERA CASAS DE APUESTAS DE NUESTROS BARRIOS

Apustu etxeak gure auzoetatik at! Gure bizitza izorratuz aberasten dira.

¡Fuera casas de apuestas de nuestros barrios! Ellos se forran jodiéndonos la vida!

Los últimos años hemos visto como en nuestros barrios y pueblos se extendían como una plaga las casas de apuestas. Valga como ejemplo el de Madrid, donde el número de este tipo de locales ha aumentado un 140% en los distritos cuyos ingresos no superan los 25000€ de renta media anual. Estas se sitúan en las arterias de las zonas obreras donde el paro y la precariedad se han asentado tras los duros años de crisis. Su localización no es fortuita: pretenden vender una falsa esperanza entre la juventud obrera, obtener dinero sin esfuerzo y rápidamente. Sus anuncios inundan las retrasmisiones deportivas, por televisión y por radio, y a través de internet, otro lugar en el que han penetrado de manera peligrosa.

El Estado no se puede quedar parado frente a esta proliferación. La ley de Juego española de 2011 abrió el mercado para apuestas deportivas y el poker online. Hay datos estremecedores como el de la Comunidad Autónoma de Madrid en la que 1 de cada 4 centros de bachillerato y FP tienen un salón de juego a menos 150m. En el último pacto entre Unidos Podemos y el Gobierno se muestra la intención de regular la publicidad de las mismas, pero desde la Juventud Comunista lo tenemos claro: llamamos a la auto-organización de la clase trabajadora contra la avaricia de un modelo empresarial que nos engaña para aumentar sus beneficios económicos.

No nos vamos a quedar de brazos cruzados, culpando individualmente a las personas que apuestan, si no que vamos a señalar directamente por sus nombres a las empresas que atacan a la parte más vulnerable de nuestra clase: Sportium, Luckia, William Hill, Codere… Como hicimos con la acción realizada la noche del 17 al 18 de octubre, una pegatinada y performance para señalar los salones concretos en nuestras principales ciudades y que solo es el principio de la campaña de concienciación y movilización social. Llamamos a todos los agentes sociales y a la clase trabajadora en su conjunto a que se movilice y organice contra esta lacra.

Señalamos también a todos los “famosos” que se venden al mejor postor protagonizando su publicidad agresiva; por su repercusión social tienen una mayor responsabilidad para con los problemas sociales.

El enemigo de todo esto no es el deporte. Nos gusta practicarlo, verlo, comentarlo… En nuestro modelo de sociedad este es una herramienta de socialización y fraternidad de la clase trabajadora y no una herramienta de vil enriquecimiento.

Lucharemos por expulsar de nuestros barrios a estas deleznables empresas y por construir un modelo de ocio que ofrezca otras posibilidades, sano y que aumente la conciencia crítica. Y por una vida digna para todas, alejada de las falsas esperanzas de enriquecimiento individual.